Sincero, cordial y con un
extraordinario sentido del humor, sencillo hasta la médula y provisto de un
caudal inmenso de conocimientos de los que no se vanagloria. Así pudiéramos
definir a Miguel Terry Valdespino, quien
más que periodista, escritor, dramaturgo, narrador y poeta, es un hombre de
pueblo de los pies a la cabeza, de esos de los de a pie, que caminan sin pena
por la calle y sin ufanarse de sus logros.
Quien lee a Terry sabe
que nació para escribir, por su poder enorme para atrapar desde la primera línea
sin importar la temática en la que se desenvuelva.
