Sobrevolaron las inmediaciones del Mausoleo a los Mártires
de Artemisa reclamando justicia y libertad. Partieron de las manos de
estudiantes artemiseños, justo el día en que Fernando cumplía su injusta
condena, como una manera de darle la bienvenida a la Patria y también de exigir
el inmediato regreso de sus hermanos prisioneros.